ARPíA. Gárgola. Acrílico sobre lienzo (73x54).

Las arpías proceden de la mitología griega. En el cristianismo adoptan forma de mujer horrible, cuartos traseros de felino, cola de serpiente y alas. Criatura considerada hedionda y repulsiva con plumas sucias, diarrea crónica e insaciable apetito.

MARBÁS. Gárgola. Acrílico sobre lienzo (73x54).

Marbás en la deontología cristiana es un demonio con cabeza de león y cuerpo humano masculino A cambio del poseer el alma del creyente, responde con la verdad a las preguntas secretas que se le invocan.

CABEZA DE DEMONIO. Grotesco. Acrílico sobre lienzo (73x54).

Cara humana demacrada con ojos hundidos y gesto de terror; y cuernos, orejas y barba de carnero. Tan importante es para el cristianismo la simbología de los cuernos de la familia de los bólidos que el mismísimo diablo siempre llevará unos cuando se representa para expresar el paganismo, la lascivia y la lujuria.

QUIMERA. Grotesco. Acrílico sobre lienzo (73x54).

La quimera es un ser monstruoso de la mitología griega. Híbrido con cabeza de león, cuerpo de carnero o cabra y alas de dragón.

MONO Y DRAGÓN. Escena en capitel de columna adosada en pórtico. Acrílico sobre lienzo (73x54).

El mono para el cristianismo representa los instintos lascivos y la vanidad. En los Bestiarios medievales ya se hace constar las similitudes con el hombre si bien sus costumbres ejemplifican la vida del pecador. El dragón es el pecado y un enemigo a batir.

BÚHO. Figura en capitel de columna adosada en pórtico. Acrílico sobre lienzo (73x54).

Ya en la Grecia Clásica el búho era un ave de malos presagios. Con el cristianismo esta rapaz nocturna pasó a ser símbolo del hombre pecador que gusta de las tinieblas y de la superstición.

HOMBRE DOMINANDO A UN LEÓN. Gárgola. Acrílico sobre lienzo (73x54).

Hombre desnudo con eso paciente agarrando por el cuello a un león. Puede referirse al León de Nemea, el primero de los doce trabajos de Hércules en la mitología griega. O también puede tener relación con la fábula del literato griego Esopo, El hombre y el león, tan conocida en la cristiandad posteriormente.

GRIFO. Gárgola. Acrílico sobre lienzo (73x54).

Animal mitológico, mitad delantera águila y mitad posterior león. Ser fantástico muy presente en los Bestiarios medievales (obras de recopilación de tipos de animales). En todos ellos tiene un carácter positivo y defensor del bien, fundamentalmente como guardián en las entradas de las iglesias.

DEMONIO. Gárgola. Acrílico sobre lienzo (73x54).

Rostro humano con cuernos, barbas y patas delanteras de carnero, garras de rapaz, alas y cola de serpiente. Es un demonio con cuerpo de dragón, un animal monstruoso que aglutina variedad antropomórfica y zoomórfica.

MURCIÉLAGO 1. Gárgola. Acrílico sobre lienzo (73x54).

El murciélago (ratón ciego con alas) es el animal real de la naturaleza más relacionado con el mal por sus características físicas: peludo, color oscuro, vida nocturna, emisor de sonidos agudos y sus hábitos alimenticios (de las mil cien especies de murciélagos la mayoría son insectívoros y sólo tres se alimentan de sangre, suficiente para expandirse su fama). En la Edad Medie se creía que necesitaban la sangre de los niños para sobrevivir.

QUIMERAS. Gárgola. Acrílico sobre lienzo (73x54).

Dos quimeras con cabeza de león, cuerpo de águila y cola de serpiente. Un animal fantástico símbolo del afán por la conquista de lo imposible que solo corresponde a Dios.

HOMBRE CON PECHOS DE MUJER. Gárgola. Acrílico sobre lienzo (81x60).

Lucifer, el ángel caído, pasó a ser Satán, el adversario, y se rodeó de seguidores, los demonios, que pueden adoptar infinidad de formas para engañar y seducir al creyente. El mal puede tener mil caras y una impactante es la de un hombre barbudo con pechos de mujer, la unión de lo masculino y lo femenino.

LA GRULLA Y EL LOBO. Escena en capitel de columna adosada en pórtico. Acrílico sobre lienzo (81x60).

La grulla y el lobo es una de las fábulas del escritor griego Esopo y que se hicieron muy populares en el cristianismo. Las protagonizan animales con tono irónico para transmitir una enseñanza moralizan. La grulla atiende los ruegos del lobo para que le quite una astilla de hueso encajada en su garganta, prometiéndole una recompensa que nunca llega.

MURCIÉLAGO 2. Gárgola. Acrílico sobre lienzo (81x60).

El murciélago aquí se representa con cuatro patas y alas, cuando en realidad las dos alas surgen de la evolución de las dos patas delanteras. Son animales reales no fantásticos asociados a los genios malignos e infernales que deambulan durante la noche, sobre todo para raptar niños y alimentarse de su sangre.

HIPOCAMPO. Capitel en pilastra adosada. Acrílico sobre lienzo (116x73).

Los hipocampos son monstruos marinos mitad caballo, mitad pez. En los poemas de Homero el dios Poseidón cabalgaba sobre el mar con veloces hipocampos, y en la tradición cristiana el monstruo que se tragó a Jonás era un hipocampo.